RICHARD ROJAS, PRESENTE

Por Nano Acevedo

Cuando la tarde de este miércoles 4 de abril caía sobre su amada “pajarera” y el otoño teñía de oro las calles, se dormía para siempre Richard Rojas, uno de los compositores históricos de la “Nueva Canción Chilena”.

Dueño de un estilo de sólida raigambre popular, escribió temas que son fundamentales en nuestro cancionero; desde la “Resfalosa del pan”, “El norte muere de sed” y “Canción de paz” en 1963; hasta los que premiaron en el Festival de Viña en los 80: “Linda la minga” y “El Trauco”. En pleno auge y apogeo del movimiento de la “Nueva Canción Chilena” en 1969, gana el primer lugar de ese festival con “La Chilenera” en empate con “Plegaria a un labrador” de Víctor Jara.

Richard Arnold Rojas Torres nace el 21 de septiembre de 1934, integra el grupo “Lonquimay” que se funda en 1960 en la Escuela Salvador Sanfuentes al alero del “Teatro de la Quinta” que dirigía su hermano, el dramaturgo Elizaldo Rojas. Sus primeros maestros son Alejandro Reyes y Helia Fuentes del “Cuncumén”; la folklorista Silvia Urbina los prepara tres años y marca el camino del grupo que es bautizado así por una obra de Elizaldo Rojas: “Tierra de Dios”, basada en las masacres de Lonquimay y Ranquil.

En pleno gobierno popular escribe “Las 40 medidas” que graba con su grupo “Lonqui” que abrevia su nombre en 1969; realiza giras, discos y obtiene reconocimientos en grandes festivales. Junto a su compañera de toda la vida Esther González- extraordinaria cantante y músico- vierte su caudal creativo en innumerables canciones que experimentan las formaciones del “Lonqui” que a lo largo de su historia es: quinteto, cuarteto, trío y hasta dúo. Richard Rojas, un maestro y compañero de férrea vocación, representa sin lugar a dudas una de las cumbres compositivas del canto social en Chile.

Se nos va el cantor, y en el recuerdo quedan las giras a Sewell con René Largo Farías, Héctor Pavéz y Rolando Alarcón; los amaneceres guitarreros de los 70; el dolor y la rebeldía de los años bajo la bota; los triunfos en la Patagonia y esa “Niña Maria” que se alzó en la Quinta Vergara. Queda en la memoria nuestro último abrazo cuando fuimos a dejar al poeta Contreras Lobos a su morada final, y nos despedimos junto al “Negro” Medel que acaba de partir, en esos misterios que ya nos resultan demasiados conocidos.

El folklore está de duelo; la patria pierde a un luchador social de excepción, que escribió su retrato en ese “Cantor de la madrugada” aromado de llovizna y vinos; herido por el trueno y el amor; lacre en las jornadas y empinado en su profunda nostalgia.

RICHARD ROJAS SERÁ VELADO DESDE HOY JUEVES 05 DE ABRIL, A PARTIR DE LAS 10:00 HRS. EN LA SEDE DE LA CUT. (AV. LIBERTADOR BERNARDO O’HIGGINS 1346, METRO MONEDA)